Cada entrada leída, clasificada y enviada al equipo que corresponde, con la urgencia bien puesta desde el principio.
Buena parte del retraso de un proceso se va en los tres días que tarda la solicitud en llegar a quien sabe resolverla. Clasificar en la entrada arregla ese tramo, que suele ser el más caro y el menos visible.
Los equipos, los tipos de solicitud y los criterios de urgencia que ya usáis.
Cada correo, ticket o formulario se lee y se etiqueta en el momento.
Se enruta al equipo correspondiente, con la prioridad puesta y el contexto adjunto.
Los sectores donde este caso aparece más, con lo que aplica en cada uno.
Las correcciones del equipo se recogen y sirven para afinar los criterios. Y hay una categoría de duda que va a revisión en vez de forzar una decisión.
Sí, por API. No hace falta cambiar la herramienta con la que ya trabaja el equipo.
Sí, y el contenido del adjunto entra en la clasificación, que suele ser donde está la información que decide.
En la demo repasamos tu caso: qué modelos necesitas, dónde se despliegan y qué hace falta para cumplir con la normativa que te aplica.
Te respondemos en un día laborable.